Desde tiempos inmemoriales el paraguayo se pasó la
vida prendiéndole fuego a casi todo lo que tiene en frente, ¿quizás seamos
descendientes directos de “Nerón” me pregunto? Porque cada vez que paso en el
colectivo frente a algún lugar donde se esté haciendo limpieza de algún patio,
veo siempre la misma situación, uno de los que participa en la limpieza está
juntando “un montón” para luego “prenderle fuego…”
En la agricultura dicen que es “una práctica
común…” hasta hoy todavía no me convencen los argumentos que me dicen, que por
que de esa manera se aseguran de eliminar todas las malezas y matas dañinas o
parásitas que prenden junto a los plantíos, o que por qué ese método es más “barato”
para la limpieza, y me pregunto “¿barato?” ¿Para quién?, para aquel que se
“aprovecha” de la Tierra y le saca el jugo explotándolo, y luego no le deja
“regenerarse” en condiciones para que al menos pueda rendir en un máximo
porcentaje en la próxima zafra, o para aquel que simplemente le es más cómodo
“prenderle fuego” y que se extinga toda maleza, y con ella también algunas
plantas y animalitos de provecho, no se dan cuenta que con la quema de una zona
de probable cultivo o pastizal, lo que se está haciendo es “quitarle” 50 años
de producción al suelo, pues aparte de “matar” a las plantas parásitas, también
matamos los microorganismos, que son característicos de cada zona y cada
región, por lo tanto, lo único que esta gente haragana está haciendo es “matar”
el suelo que le da de comer.
Por otro lado, entiendo que nuestros antepasados,
utilizaban este método para deshacerse de la acumulación de sus residuos, hay
que recordar que en aquella ni había una polución muy alta por causas
antropológicas, ni tampoco habían materiales “artificiales” entre los residuos,
es decir todo los residuos que producían nuestros antepasados eran “naturales”,
no existían por ejemplo el plástico, que al quemar generan gases tóxicos como
las dioxinas y los furanos que son gases cancerígenos.
Además teniendo en cuenta que hoy existen métodos
y técnicas apropiadas para desprenderse de los residuos que generamos día a
día, la quema de los mismos no es precisamente una alternativa optima para
deshacernos de nuestros residuos.
Aprendamos a realizar una “rutina” bastante fácil
y que será de muchísima ayuda al ambiente, en casa cuando “generemos” nuestros
residuos, SEPAREMOS EN DOS GRUPOS – EN INORGANICOS (o sea todo aquello que no
se descompone fácilmente) y EN ORGANICOS (todo aquello que se descompone al
ambiente), así podemos estar colaborando con el ambiente y desechemos solo
aquello que ya no sea “reutilizable”, lo que sí se puede volver a reutilizar o
reciclar, dejemos en un lugar accesible para que personas que están realizando esa
tarea puedan tomar esos residuos y llevarlos para su posterior procesamiento.
Es fácil, solo de nosotros depende…
Con un granito de arena que colabore cada uno de
nosotros, podremos juntar la suficiente cantidad para construir una montaña.
Colaboremos con la limpieza, SEPAREMOS NUESTROS
RESIDUOS y exijamos que la recolección de residuos se realice en tiempo y
forma, solo de esa manera podremos ser el día de mañana un país serio y
progresivo.
Lic. Quím. Jorge Blas
Ramírez González.
Presidente de Grupo GISER
Ex Becario de JICA
Paraguay.
